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Venden nafta con menos octanaje: la súper de YPF no funciona bien en todos los autos

YPF
contexto

Se bajó la calidad de la super a 93 octanos, el límite con la común. Expertos dicen que daña los motores de vehículos.

Pasaron casi dos meses. El “cartelito” de “se busca socio privado” sigue colgado en la puerta de YPF.

Desde entonces, el principal anuncio fue la designación de su nuevo CEO, Miguel Galuccio, un reconocido ingeniero experto en exploración.

No obstante, todo indica que la compañía seguirá transitando un proceso lento, muy lento, hasta su transformación en lo que pretende el Gobierno.

Primero, por cuestiones típicas de la reestructuración y su paso de la vida privada a la estatal, en donde la toma de decisiones es distinta.

Segundo, porque el Estado tiene poca plata. Y porque las compañías privadas que tienen la billetera “gorda” piden muchas condiciones para entrar como accionistas.

Mientras tanto, y hasta que aparezca la “pata” privada, si se toma una foto hoy de la principal compañía encargada de proveer de nafta a los argentinos, se observa que la comercialización luce aún más complicada que en los tiempos de gestión de los españoles.

Desde representantes de las principales cámaras de estacioneros hasta expendedores, pasando por expertos de esta rama de actividad, destacaron a iProfesional.com el difícil escenario que enfrenta la firma, tanto por la falta de “materia prima” nacional (crudo) como de la importada para refinar.

Un buen arranque que duró poco

Según Rosario Sica, presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA), la mejora inicial que habían mostrado los surtidores de YPF tras la expropiación a Repsol respondió “a que la empresa sacó a vender el stock que la firma española tenía guardado. Pero ahora éste se está acabando y no hay petróleo para refinar”.

“Hay que traerlo de otros países, porque la producción local para las refinerías es muy poca. Precisamente, ése fue uno de los puntos de la misión a Angola, si bien en ese país no se logró cerrar ningún trato”, señaló Sica a iProfesional.com.

Y agregó: “También hay un problema de fondo para importar. Y es por eso que se buscan proveedores cada vez más baratos”.

Por su parte, Manuel García, presidente de la Asociación de Estaciones Independientes (AESI) remarcó a iProfesional.com: “Tras la intervención a YPF, se pidió un mes más para trabajar y ver las dificultades que existen para normalizar la situación. El problema es que el Gobierno no sabe cómo recuperar la tónica de la producción”.

“Las autoridades designadas recién están haciendo un relevamiento de plantas y yacimientos. Es decir, no se han sentado en el escritorio. Esto derivó en un parate en la toma de decisiones e hizo que la situación de las estaciones se acerquen otra vez al último tiempo de Repsol”, agregó.

Faltantes que llevará tiempo resolver

Los mismos representantes de las bocas de expendio que operan bajo la bandera de la petrolera aportan más detalles del actual contexto.

“La situación de las estaciones es preocupante. Hay fuertes restricciones para el abastecimiento. La petrolera tiene que racionar la disponibilidad hasta el mes que viene, que es cuando recién pagarían otro barco que traiga nafta importada”, aseguró a iProfesional.com un empresario con operaciones bajo esa bandera sobre la ruta 5.

Por otra parte, la fuente consultada coincidió con Sica en que se intensificaron los requerimientos de la empresa a la hora de entregar combustibles.

“Se pide la cancelación del monto que se va a comprar con mayor anticipación que antes. Todo el dinero tiene que estar depositado por lo menos en las 24 horas previas a la entrega. A ello se suma la limitación de los cupos, por lo que las estaciones no pueden comprar más que una determinada cantidad”, añadió.

Estas limitaciones quedan a la vista si se observan las largas colas en los surtidores que ya se hicieron moneda corriente.

Desde las bocas de expendio dan cuenta de la escasa entrega y del endurecimiento en las condiciones de aprovisionamiento.

“Con el correr de los días se pueden agudizar los faltantes. En principio, porque no hay crudo disponible, y después porque a las estaciones les endurecieron el cupo”, afirmó Sica.

En tanto, un estacionero del barrio porteño de Palermo también mostró su preocupación: “Dijeron que en 100 días se iba a reordenar el reaprovisionamiento, pero normalizarlo demorará años. Después está el problema de la calidad del combustible, que ahora es más baja”.

Es, precisamente, este último punto otra cuestión importantísima de la que ya diera cuenta iProfesional.com.

En efecto, como parte de una pesada herencia que le dejara al Gobierno, la firma española redujo en su momento la calidad de la nafta súper.

Y ahora el Ejecutivo se encuentra con un panorama sumamente complejo.

Bomba de tiempo a desactivar

A las dificultades que existen para hacer frente a la demanda se suma la reducción del octanaje en la nafta.

Una “bomba de tiempo” que el Gobierno deberá desactivar. El problema es que necesita de más plata para hacerlo.

En efecto, el combustible bajo la denominación super que se vende actualmente tiene un menor grado de calidad, al haberse bajado de 96 a 93 octanos, que es el límite para que pase a ser considerada nafta común.

El inconveniente radica en que se estima que el 90% de los vehículos que circulan en la Argentina requiere de combustible de 95 octanos.

La mayoría de los autos especifica el tipo de fluído que requiere en la tapa del tanque y no cumplir con esa indicación puede dañar la mecánica del auto.

Esto derivó en que el diputado provincial santafecino, Maximiliano Pullaro, presentara un proyecto de ley para que se informe en todas las estaciones de servicio esta inferior calidad de los combustibles.

“YPF cumple con la normativa vigente. Pero la nafta super que ofrece no cumple con los requisitos que determinan la mayoría de las automotrices”, señaló el legislador.

Y agregó: “El motor del 90% de los autos fue diseñado para un combustible que desde marzo pasado se dejó de ofrecer. Esta es una preocupación que queremos señalar. Y creemos que hay que tomar medidas rápidas para que se vuelva a proveer de nafta súper de 96 octanos”.

En la misma línea, García, de AESI, recalcó a este medio: “Hay quejas y muchas. Se sabe que se bajó el octanaje en épocas de Repsol. Como ahora la idea es que no falte combustible, entonces hay mayor preocupación por asistir a las estaciones de servicio, pero sin mirar qué es lo que se ofrece”.

El presidente de la cámara de estaciones independientes fue más allá al sostener que “lo polémico no sólo es esto, sino que se comercializa nafta de menor calidad a igual precio, cuando en realidad debería ser más barata”.

Raúl Castellano, vicepresidente de la confederación que nuclea a los expendedores (Cecha), también alertó por el cambio de octanaje, aunque ligó la variación al corte con etanol que aplica la empresa.

“La incorporación de biocombustible, por ejemplo, hace que se sienta este cambio. Igualmente, aun cuando esté en 93 octanos la nafta súper de la petrolera cumple con lo que dictan las resoluciones vigentes”, aseveró a iProfesional.com.

En otras palabras, lo que destacan los expertos es que esta modificación prácticamente obliga a los usuarios que antes cargaban super a pasarse a la categoría más alta en calidad -la llamada Premium- para no correr riesgos.

En un tono más duro se pronunció Rosario Sica, quien detalló a iProfesional.com que “la menor calidad es la respuesta a los problemas de abastecimiento. Como buena parte del combustible se importa se puede comprar más cantidad a precio más barato”.

Además, la presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles señaló que “la baja de octanos ya está generando todo tipo de quejas. Con suerte, el mercado recién estará estable y abastecido en alrededor de cinco años”.

A la par de usuarios que ya advirtieron inconvenientes, los estacioneros que venden bajo la bandera de YPF hacen su descargo.

“La empresa nunca nos notificó de este cambio. Y lo que cierto es que luego nos volvimos receptores directos de la queja de los usuarios. Mantener el bajo octanaje deja en claro que la prioridad es abastecer como sea al mercado, más allá de la calidad de lo que se ofrece”, señaló a iProfesional.com un estacionero con operaciones sobre ruta nacional número 7.

En la misma línea que la expresada por García, señaló que “es ilógico que se mantenga el mismo precio por un combustible de menor calidad”.

¿Qué es el octanaje?

La baja en la calidad de las naftas viene despertando acaloradas discusiones. No sólo de los usuarios que detectaron problemas en el motor, sino también de los propios expendedores, que se quejan de que nunca fueron notificados del cambio.

En el sector hacen referencia a que el problema se inició en épocas de Repsol y que esta “pesada herencia” no será fácil -en términos económicos- de revertir.

Con el concepto de “octanaje” se hace referencia a la capacidad de combustión y del rendimiento de un determinado tipo de nafta.

Tal como aseguró a iProfesional.com Gustavo Der Ohanessian, reconocido piloto de TC2000, ex campeón de Turismo Nacional y actual instructor de BMW, “aplicarle a un auto que demanda un determinado número de octanos una nafta de un índice más bajo puede derivar, a largo plazo, en la rotura total del motor”.

“El menor octanaje para un vehículo que requiere más deriva en el ‘pistoneo’. De ahí a la rotura del pistón y de otras piezas hay un paso muy pequeño. Esto además de que el auto pierde rendimiento por una baja en los caballos de fuerza”, agregó.

¿Cuáles son los vehículos que pueden resultar más afectados, si es que no optan por reemplazar la carga por combustible “Premium”?, preguntó este medio. “Los más nuevos, que son los que requieren de más de 95 octanos, serán los que enfrentarán mayores problemas si YPF no revierte la situación”, sostuvo el experto.

¿Lo cubre el seguro?

Der Ohanessian puso el foco, además, en la ausencia de cobertura provista por la garantía del vehículo, o posteriormente del seguro, en caso de inconvenientes que se presenten en el motor por la menor calidad de combustible.

“El cliente decide dónde carga. Dicho de otro modo, termina siendo responsabilidad del automovilista si se produce una rotura por la nafta que elige”, dijo.

Y para sostener tal afirmación añadió: “El tema es que es raro que alguien siempre cargue en la misma estación de igual marca. Entonces, se complica probar que el inconveniente haya surgido específicamente de una empresa o estación de servicio en particular”.

En búsqueda de ampliar este concepto, iProfesional.com consultó a distintos abogados a fin de conocer los derechos que asisten al usuario ante inconvenientes derivados del uso de combustible de baja calidad.

Al parecer, desde el punto de vista legal, es poco lo que se puede hacer.

“¿Cómo comprobar quién te vendió la nafta que te rompió el auto, en un mercado en el que cargás dónde podés? Al no haber pruebas, la capacidad para efectuar una denuncia es mínima”, indicó a este medio Facundo Malaureille Peltzer, especialista del estudio Salvochea Abogados.

“La única opción sería impracticable, como ir a la estación de YPF con un escribano, tomar una muestra y que a partir de ésta luego se verifique el menor octanaje. Pero ahí tenemos otro problema: el reclamo hay que hacerlo ante la Secretaría de Comercio Interior, comandada por Guillermo Moreno, que por su carácter de organismo estatal sería muy raro que termine multando a la petrolera, ahora también en manos del Estado”, concluyó.

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